Tras un largo tiempo desaparecida de este mundo, creo que debo retomar el camino de la redacción, pero, en este caso, dedico esta nueva entrada de apertura a anunciar el giro camaleónico que ha decidido tomar mi blog - con cierta ayuda de la propietaria ¡Faltaría más! -.
¿Qué me puede ofrecer el mundo publicitario en un entorno económico y social totalmente inestable? Desde hace aproximadamente tres años es una pregunta que me vengo haciendo casi a diario. Crisis, prima de riesgo, revolución, manifestaciones, huelgas, tasas, fuga de cerebros, rescate...son algunas de las palabras que inundan mi día a día como estudiante. No obstante, como buena universitaria ilusionada y dotada de los conocimientos, interés y energía precisa, creo que es el momento perfecto para conseguir oportunidades.
¡Es una verdadera tontería! Eso es exactamente lo que pensaréis la mayoría de los que se detengan un par de minutos a leer este pequeño rincón. Sin embargo, la excepción confirma la regla y es exactamente el pensamiento que difiere del resto de la multitud el que consigue destacar y triunfar. No me refiero con esto a que sea una triunfadora - ni mucho menos - sino a que muchos de los sueños que se venden en los anuncios no son meras falacias, sino ideas y deseos que muchas personas han conseguido plasmar de tal manera, que el resto de los individuos que los visualizan son capaces de sentirlos e identificarse con los mismos.
Porque soñar es gratis y muchos sueños se cumplen de forma mucho más sencilla de lo que esperamos. Lo único necesario es la fortaleza, paciencia e incesante búsqueda de los peldaños necesarios para configurar aquello que queremos, por tanto, ¿por qué no iba yo a adorar este maravilloso y mágico mundo? La publicidad no nos miente, sino que nos ayuda a ver el lado positivo de las cosas, de aquello de lo que no nos percatamos a simple vista.
Las grandes agencias publicitarias no surgieron ya con estas dimensiones, sino que empezaron desde lo más bajo para progresivamente convertirse en lo que son. En efecto, Bassat Ogilvy es uno de los ejemplos a seguir en mi metodología de aprendizaje - cómo muestra la fotografía -.
SANDRA RAMOS GÓMEZ

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